Estas cuatro representantes
del marketing operativo forman el término más conocido de nuestra disciplina,
La Mezcla de Mercadotecnia. Conozca los rasgos de personalidad de cada una de
ellas.
A pesar de sus deficiencias, abundantes críticas y
ataques recientes, como ese de reconvertir las 4 P’s a 4 C’s, la Teoría de
Jerome MaCarthy se ha mantenido vigente a través del tiempo. Se puede estar en contra de ella o favorecer alguna
otra clasificación de actividades, pero su Marketing Mix tiene la mayor utilidad práctica y
académica dentro del contexto de la Administración del Marketing.
Cuando hacía team-teaching con Salvador Garza González en la EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey, decidimos que para que los alumnos de la maestría
comprendieran mejor y fueran capaces de aplicar exitosamente la teoría a la
práctica, podríamos convertir las 4 P’s en
personajes que participaran activamente durante nuestro curso de Estrategia de
Mercadotecnia.
El principal problema a resolver consistía en elegir
una teoría de personalidad que se prestara para darles vida a tan singulares
personajes. Nos decidimos por la de Russel L. Ackoff y James R. Emshoff.
Conviene precisar los aspectos principales de su
teoría, desarrollada a mediados de los años 70 en la Wharton School bajo el
auspicio de la Cervecería Anheuser-Bush, Inc. Una versión muy accesible está en
libro de Ackoff, ‘El arte de resolver problemas’.
Ackoff y Emshoff desarrollaron esta teoría de
personalidad para usarla como base en un estudio acerca de las razones por las
cuales la gente consume bebidas alcohólicas, con resultados muy alentadores y
aplicables, muy especialmente, al desarrollo y evaluación de mensajes
publicitarios de las marcas de la empresa que los patrocinó.
La teoría emerge de aquella en la que Carl G. Jung
expone su tipología de individuos introvertidos y extrovertidos, los cuales en
realidad son tan solo dos de los tipos de personalidad posibles que se
desprenden de un análisis de la relación que se da entre un individuo y el entorno
que le rodea.
Los rasgos identificados por Jung tienen que ver con
la sensibilidad que alguien tiene del entorno que le rodea, es decir, el grado hasta el cual el individuo es influenciado
por estímulos externos.
Una persona objetiversa es aquella que responde
aún a los estímulos más débiles a su alrededor; mientras que una subjetiversa
responde poco, aún frente a estímulos importantes del entorno; más bien
responde a sus propios pensamientos, sentimientos y creencias.
La persona objetiversa
aprecia mínimos detalles de los demás, desde su ropa hasta sus sentimientos; se
distrae fácilmente con lo que sucede a su alrededor y tiende a actuar de
acuerdo a las circunstancias. La subjetiversa
tiende a desconectarse de lo que le rodea, prácticamente ignora a los demás y
tiende a actuar de acuerdo a sus propios planes, sin improvisar.
Ackoff y Emshoff agregan que hay que tomar en cuenta
también el grado hasta el cual el
individuo ejerce influencia sobre el entorno que le rodea. Un internalizador
es aquel individuo quien prefiere adaptarse a las circunstancias y resolver
problemas modificando su propio comportamiento. Un externalizador prefiere
actuar para modificar el entorno que le rodea.
En una habitación que está fría, el internalizador se pondrá un abrigo,
mientras que el externalizador
encenderá la calefacción. Este último tiende a formar grupos y liderarlos; el
primero, tiende a formar parte de ellos y seguirlo.
Estas cuatro características son tendencias, ya que
una misma persona puede actuar de las cuatro maneras bajo diferentes
circunstancias, aunque tendiendo a uno de los tipos de comportamiento más que a
los otros tres.
Al combinar ambas dimensiones de relación con el entorno,
se obtienen cuatro tipos de personalidad, de los cuales dos corresponden a los que
Jung nombra introvertidos (subjetiverso
internalizador) y extrovertidos (objetiverso
externalizador). De hecho, estos perfiles son los de menor incidencia,
mientras que personas con rasgos mezclados son las más fáciles de encontrar.
La siguiente tabla muestra los 4 tipos de personalidad
y entre paréntesis el término con el que Ackoff y Emshoff denominan al tipo de consumidor
de bebidas alcohólicas que les corresponde.
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Influencia
ejecida sobre el entorno
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Internalización
(baja)
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Externalización
(alta)
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Influencia que se recibe del entorno
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Objetividad
(alta)
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Objetiverso
Internalizador
(reparador)
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Extrovertido
(oceánico)
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Subjetividad
(baja)
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Introvertido
(indulgente)
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Subjetiverso
Externalizador
(social)
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Para las cuatro variables de la mercadotecnia
operativa, a las cuales hemos puesto nombre de acuerdo a su actividad
principal, tendríamos la siguiente tabla.
Proservia, la representante de los
productos y servicios, es una tía cuarentona, grande y seria. Esto resulta de
su visión interna, por los requisitos del proceso de producción o prestación de
servicios. Es introvertida, pero muy cumplidora y servicial; es austera, pero
muy comprometida e involucrada. Es seria en su trato y muy propicia a
establecer y desarrollar una relación uno a uno con su cliente.
Logicia, la representante de la
logística y la distribución, es hermana de Proservia y también cuarentona,
grande y seria. Es objetiversa, en cuanto a que responde a los requerimientos
que el entorno le plantea a su tarea de distribución, e introversa, dada su
obligación de resolverlos con una visión interna de eficiencia de la empresa. Es
calculadora, equilibrada, estructurada, matemática, exacta y determinística. Y
al mismo tiempo, es inventariosa, acomodadora, repartidora, mercadeadora y anaquelera.
Preciosa, la representante del
precio, es una sobrina joven y alegre, como de unos veinte años. Es elástica, coqueta,
voluptuosa y voluble; candente. Al mismo tiempo, es amorosa y alcanzable.
Publicia, su prima, también joven y
alegre, es la representante de la promoción. Nadie es más extrovertida que
ella, que además es moderna, imaginativa e innovadora. Siempre está ‘en onda’, es una chispa y es muy dinámica, comunicativa
y parlanchina.
Este perfil de personalidad
no solo corresponde a la tarea que llevan a cabo dentro de las empresas, sino
también a la forma en que intervienen durante el desarrollo de nuestro curso,
ya que cobran vida a través de animación y voz para interactuar con los
profesores.
Estoy seguro de que al
asignarle una personalidad determinada a cada P logramos cumplir tres
objetivos: a nivel conceptual, comprenderlas mejor; a nivel procedimental,
utilizarlas correctamente y a nivel actitudinal, apreciarlas más.
